lunes, 25 de abril de 2011

Tengo que decirte, tengo que contarte algo......


¿No sucede que a veces hay momentos que le dirías a esa persona todo lo que sientes, o lo que piensas, o lo que significa para ti? ¿No se pasan los días, o ese momento justo y que no se volverá a repetir y no le cuentas tus sentimientos?...
A todos nos pasa. Si pudiéramos volver atrás, no dejaríamos escapar ese momento…Nos armaríamos de valor y le diríamos todo lo que no le dijimos aquella vez.
Hoy quiero decir todo lo que no dije en esos momentos.
La verdad que no sé por dónde empezar…
Empezaré diciéndote a ti que fuiste la primera persona con la que de verdad sentí algo. Nunca olvidaré todos los momentos que pasamos. Lo pasamos mal, lo sé, pero me quedo con tantas cosas bonitas que vivimos juntos, tantas risas, tanta complicidad. Con una simple mirada ya sabíamos que pensaba el uno y el otro. Como dice una de mis canciones favoritas de Manolo García…”Aun te recuerdo, muchas veces pienso en ti, hoy he pensado en volverte a escribir…”
Solo quería que supieras eso. Nunca me he arrepentido de lo que pasó, pero a veces si de lo que no pasó. Siempre estarás en mi corazón. En mi mente seguramente no, porque sufro de mala memoria…
Como no decirte algo a ti, que fue todo tan mágico y tan rápido. Fue tan bonito lo nuestro que no podía terminar bien, como los buenos cuentos. Pero quiero darte las gracias porque aguantaste muchas tonterías mías. Menos mal que la vida te ha tratado bien. Con eso me conformo. Nunca olvidaré tu risa que tanto me gustaba oír…
Que decirte a ti que no te haya dicho ya. Quizá no sea demasiado claro, pero es mi manera de decir las cosas…Somos tan diferentes y a la vez tan iguales…
Pero por eso me gusta, porque pienso que nunca llegaremos a decirnos lo que cada uno pensamos o queremos decirnos. Una pena la verdad, pero quizá sea así la manera más bonita…
A ti también te quiero decir algo. También hemos hablado mucho, y eso que no hace mucho que hablamos. Solo decirte que me parece tan bonita tu manera de pensar… sabes que es igual que la mía. A veces parece que a mi nada me da miedo, que soy capaz de ir a cualquier lado persiguiendo mi sueño…a veces es pura fachada. Pero hablar contigo me anima a seguir mis sueños, que a veces compartimos. Te doy las gracias por eso.
Si hay alguien que piense que yo tendría que haberle dicho algo en algún momento, me lo puede decir, nunca es tarde…
Tengo que decirte, tengo que contarte….

sábado, 16 de abril de 2011

Tranquila…yo estaré bien.


Te digo adiós y acaso con esta despedida
Mi más hermoso sueño muere dentro de mí.
Pero te digo adiós para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en ti.

Es el momento de decir adios, no quedan mas palabras, agradezco aquellos momentos de felicidad y de armonia, pero ahora tomaremos diferentes caminos


Fueron las últimas palabras que te dije antes que tú volvieras con él. Lo peor es que tenía que creérmelo y hacértelo creer. Fue mi mejor papel, una de mis mejores representaciones. En todo nuestro tiempo, te prometo que nunca tuve que actuar, ni siquiera traía ensayado este discurso tan bonito para ti, tan duro para mí. Me salió solo.
En todo este tiempo, he intentado que siempre tuvieras lo mejor, te sintieras la mejor, sin pensar en yo estar bien, ni en yo sentirme bien. Es curioso, pero ahora que te dejo, quiero que tú me dejes, para que no sea tan duro para ti. Qué triste, hasta este último momento voy a hacerte sentir bien. Pero no pasa nada. Tranquila…yo estaré bien.
Empiezo mi discurso sin saber muy bien que voy a decirte. Como te digo esto…”querida amiga, dos puntos”…no, demasiado formal. Pero empiezas tu, y como siempre, complicándome la vida. Tanto tiempo jugando conmigo, y ahora que quiero acabar, lo primero que me dices esta noche es “Te quiero”. Muy bien. Ya he conseguido la primera parte, que sea yo el malo.
No me cortes mas, déjame hablar. Eres lo peor que me ha pasado, no como, no duermo, no estoy de buen humor ¿Por qué? Por ti. Si pudiera, estaría todo el día contigo…te odio. Eres lo más importante de mi vida, no puedo sacarte de mi cabeza…no te aguanto. Creo que nunca voy a poder encontrar a alguien como tú…olvídame.  No te olvidaré por mucho tiempo que pase, contigo me he sentido la persona más feliz del mundo…no quiero verte más. Me despierto cada mañana pensando en ti, y no es el café lo que me resucita, si no el saber algo de ti…lo nuestro es imposible…
Lo sé…fue muy duro mi discurso, perdona si me he pasado. Pero es lo que hay.
Además, tú estás enamorada de él. Cuantas veces has pronunciado su nombre, o me has comparado con el, o incluso te has visto con él. No me importa, el es un buen muchacho. Por su culpa voy a perder a la que será sin duda la mujer de mi vida, pero no pasa nada. Tranquila…yo estaré bien.
Ahora ya conseguí lo que quería, ya no te tengo en mi vida. He conseguido apartarte totalmente de mí. No te volveré a ver más, es lo que yo quería… Te has ido con él que es lo que te dije que pasaría y además es lo que yo intentaba porque es lo mejor para mí.
Es verdad, soy un campeón, he conseguido todo, todo lo que yo quería. Pero quizá te parecerá una tontería, pero cuanto más pienso lo que he conseguido…más triste estoy…
No sé por qué será, si he conseguido lo que buscaba. Será que soy muy raro, será eso.
Además no pasa nada. Tranquila…yo estaré bien…





 

viernes, 15 de abril de 2011

Que me quiten lo bailao.....


Esta noche está en nuestras manos decir
alguna verdad que ya, que ya mentimos a diario.

Por fin. Después de encuentros y desencuentros te has decidido a comprobar por ti misma que el loco que conoces está quizá un poco más loco de lo que crees, y que el lobo que piensas que soy no es más que un asustado corderito cuando tú estás a mi lado.
Cría fama y échate a dormir. No te preocupes, es solo fama. Por un momento olvida los prejuicios y lo que la gente te haya contado. Esta noche es solo nuestra, vamos a aprovecharla, porque tengo la sensación que será la primera y la última. Dentro de unos días descubriré que esa sensación se hace realidad ¿Por qué no nos daremos cuenta antes de eso? Yo no habría cambiado nada. De todas formas te habría visto, hubiera esperado nervioso igual que ahora el momento de vernos. Pero si lo hubiera sabido antes, no me hubiera ilusionado con una nueva oportunidad. No importa, siempre me queda el consuelo de decir “¡Que me quiten lo bailao!”, aunque sea una de las mentiras más grandes que digo. Por que quisiera bailar contigo todos los días, nuestra canción, sin que nada ni nadie nos molestara o agobiara, pero… ¡Que me quiten lo bailao! Jajajaja
Quedan dos horas para verte. Hace tiempo que no estaba tan nervioso, parezco un quinceañero, ya ves que mi fama es solo eso, fama. Ahora estoy en la fase de ¿Qué me pongo? Podría haber ido en bañador y en chanclas que te hubiera dado igual, por lo menos iría cómodo…
Voy a buscarte. Me monto en el coche e intento buscar una canción que ambiente nuestro, o mí, esperado encuentro. He grabado un cd de música que en un alarde de originalidad he titulado “románticas”. No sé cuál será la más indicada. Paso todas las canciones dos o tres veces antes de decidir que lo mejor es no poner música. Llego a recogerte 10 minutos antes, y empiezo a darle vueltas a la manzana para ver si se van por la ventana parte de los nervios. Después de la segunda vuelta apareces tú en el fondo. Hoy estás más bonita que otros días.
Te montas en el coche y hay un saludo poco afectivo. Te noto los nervios y tu notas los míos. Veo que esto no va a ser una noche fácil. Ahora si decido poner música, por lo menos para romper el silencio.
Todo plan que se prepara, siempre sale mal. Eso mismo me pasó a mí. Quise tirar de experiencia para que todo saliera bien, pero la maquinaria estaba ya anticuada, todo era nuevo para mí. Decidimos ir al cine a ver una película. La verdad por hacer algo, porque la finalidad de hoy es probar que tal nos va sin nadie a nuestro alrededor, es nuestra primera cita, y posteriormente la última. Como no, vemos una romántica. Yo veo la película a medias, la otra mitad me la paso pensando como poder llegar a ti. No quiero ni rozarte vaya que te moleste. Termina la película y yo estoy cada vez más nervioso. Ni siquiera vamos a cenar. Yo quiero decirte algo, que sientas algo, que veas realmente por qué quiero que aprovechemos cada minuto de esta noche, y me da la sensación que estoy tirando cada minuto a la basura. Volvemos al coche y vamos camino de dejarte en tu casa. Y ahí pasa lo que será nuestra despedida para siempre. Prefiero que esto quede así. Después de meses planeando este encuentro. Todo ha acabado. Yo tenía ilusiones, planes, algún que otro sueño, que seguramente sería un sueño loco viniendo de un loco como yo, que no se dio cuenta lo loco que escondía aquella locura. Aquello que empezó siendo una tontería, un juego, se había convertido en algo importante. Que no eras nadie para mí y te convertiste en todo. Pero bueno, aún estando mal, hecho polvo, sintiendo pena por lo que podía haber sido y no fue, yo sigo diciendo…”que me quiten lo bailao”…


miércoles, 6 de abril de 2011

¿Te acuerdas?

Si, es a ti. ¿Recuerdas los momentos que vivimos?

Yo los recuerdo a veces. No sé cómo te irá. Hace tiempo que no hablamos. No intentes ponerte nombre, pero es a ti. A la persona que he vivido junto a ella momentos mágicos. Momentos que algunos de ellos  solo sabemos tu y yo. A veces no hacía falta hablar, simplemente nos bastaba estar en silencio. Escuchando a veces el ruido que nos rodeaba, pero sabiendo que ese ruido, por una vez, por un instante, es nuestroruido, el mismo ruido, respirando el mismo aire, sintiendo (no en todos los casos) las mismas cosas.
A veces compartíamos todo, o a veces ni siquiera sabías que yo no necesitaba nada más que el estar callado junto a ti. Eso era lo que necesitaba. Si, aunque no te lo creas, contigo me pasaba esto, ahora no me preguntes qué me pasaba, ni que sentía, ni por qué no te lo dije antes, porque no te lo sabré decir. Puede que perdiera mi oportunidad, pero prefería estar así contigo. Cuando leas esto pensarás que me pasaba contigo, pues si, contigo me pasaba. Pero pensé que lo mejor era no decir nada en ese momento. Quizás, si te hubiera dicho algo perderíamos todos esos momentos.
¿Recuerdas nuestros planes de futuro? Jajajaja. No me río de ellos. Me hace gracia nuestros sueños de adolescentes, nuestras ganas de dejar toda norma atrás, de demostrar al mundo que éramos capaces de hacer todo lo que nos proponíamos. Y como olvidar nuestros sueños locos…vamos a vivir allí…vamos a viajar allá… ¿Has hecho algo de lo que pensamos? Yo aún a veces intento perseguir alguno de esos sueños.
Qué tiempos aquellos en los que casi no teníamos preocupaciones, tú te preocupabas de verme y que nos viéramos y yo me preocupaba de verte. Yo era el encargado de planear nuestros encuentros a veces clandestinos, o de dos minutos, o simplemente un toque al móvil para saber que nos acordábamos uno del otro. Qué tiempos aquellos...
Y pensarás por qué te escribo, porque hoy me he acordado de ti, por eso te escribo. No sé quién eres, ni quién serás, pero si quién fuiste. Y quiero que sepas que no me arrepiento ni cambiaría ninguna de nuestras sonrisas, o miradas, o caricias, o besos… Esto es como un homenaje a todos esos momentos y lo que hemos sentido en ellos. Pero sobretodo es un homenaje a ti, y a ti, y a ti también, por qué no. Porque formas parte de lo que soy. Tú me enseñaste cosas, yo a ti también.
Solo espero que tú me recuerdes también como yo a ti. De esta manera tan bonita. Si te apetece contestarme me alegraría mucho. Es para ti…el nombre lo pones tu…

domingo, 3 de abril de 2011

Un día intenso...

Después de un desayuno muy rico con productos típicos de la tierra, me dicen el plan del día. Me espera un día de turismo que poco a poco irá perdiendo ese significado...
Salimos de la casa y me cruzo con gente que se me quedan mirando. Soy un extranjero ¿Tanto lo aparento? Pasa al tiempo y me doy cuenta que soy yo el que se queda mirando, quiero verlo todo, no perderme ni un detalle de lo que me rodea, de la gente que me cruzo. Quien sabe cuando volveré a ver todo eso...
Primero paseo por el barrio donde está la casa que me quedo. No hay nada igual de lo que yo conozco. Las calles, las tiendas, los coches, las gentes, todo es diferente.
Se respira mucha tranquilidad, nadie tiene prisa, nadie corre por las calles.
Caminamos hacia la parada de la micro, el autobus. Después de pagar unos pocos pesos, montamos. Me sorprende lo que veo al entrar. Mucha gente, todo muy deteriorado, asientos rotos, pintados...pero me gusta y no se por qué.
Cuando decidimos bajar, tocamos el timbre y para el conductor donde queramos, nada es como aquí.
Voy a conocer mas transportes del lugar, cogemos ahora el metro. Gente vendiendo, durmiendo, pienso que el metro es el metro donde quiera que vayas.
Llegamos al centro y empiezo a hacer turismo. Todo es precioso pero sigue siendo muy diferente.
Visito muchos monumentos típicos y despues de hacer algunas fotos llega la hora de comer.
Vamos a un centro comercial. La comida típica la dejo para mas tarde. Comemos una pizza.
Sobra un trozo de pizza y lo guardamos. Más tarde entenderé por qué.
Llegamos a uno de los sitios mágicos que voy a conocer. La basílica de la virgen de Guadalupe. Al entrar ahí siento que se respira algo que no se explicar. Le pido a la virgen que me ayude el tiempo que allí me queda.
Salimos de allí y nos dirigimos a una zona "peligrosa". Entro en un típico mercado. No entendía que queríamos ver allí hasta que aparecen los niños de la calle. Niños de todas las edades viviendo en las calles drogados por el pegamento. Mi corazón se encogió al verlo. Me gustaría poder hacer algo por cada uno de ellos. Se cruzan conmigo y me miran. Puedo leer en sus ojos una mezcla de rabia por como le ha tratado la vida y un chico que pide desesperadamente que le ayude. Me quedo con la impotencia y con esos ojos en mi cabeza.
Salgo de allí y lo que empezóo siendo turismo, va cambiando de matiz. Mientras esperamos el metro, otro vuelco me dió el corazón.
Se acerca una niña de unos 6 añitos vendiendo algo, no recuerdo muy bien por qué. De repente nos acordamos del trozo de pizza que guardamos. Se lo ofrecemos y ni se lo piensa. Nunca había visto a una niña comer con esas ganas. Se me hace un nudo en la garganta al verla. Incluso hoy día me pasa cuando recuerdo esa carita de felicidad al ver la comida, comida que muchas veces yo la tiro porque estoy lleno. Nunca volveré a tirar nada, empiezo a valorar lo que tengo.
Cogemos el metro y volvemos a la casa. Vuelvo con sentimientos mezclados. Estoy contento de conocer nuevos lugares pero a la vez sobrecogido por ver realidades que antes solo imaginaba.
Todo lo vivido en este día me vuelve a recordar por qué estoy allí y nunca lo olvidaré.
Por fin estoy en la cama. Ha sido un día duro, o dos, no lo se por culpa del cambio de hora.
Mañana nuevas experiencias me esperan. Ya está mas cerca el viaje de verdad.....