martes, 24 de mayo de 2011

Allí donde se cruzan los caminos…

Curiosa la forma en que a veces se cruzan los caminos, dos vidas se unen o se separan, dos caminos se forman, se cruzan, se conocen, y a veces, hasta caminan juntos.
Curiosa la forma que elije la vida para conocer a alguien. Puedes conocer a alguien en el metro, el autobús, en el tren, en la sala de espera de un hospital…
Pero lo más curioso es la forma en que dos vidas congenian sin ningún motivo anterior, simplemente porque se han conocido, y con o sin razón alguna, esas dos personas empiezan una conversación a altas horas de la madrugada y que a los ojos de la gente, e incluso a sus propios ojos, parece una conversación que no va a ningún lado…
Más tarde esas conversaciones toman un tono profundo, a veces rozando lo trascendental.
Conversaciones que van teniendo su importancia ¿Por qué cada vez me acuerdo más de esas conversaciones? ¿Por qué lo primero que miro es ese “rinconcito”?
Después de meses de conversaciones de diferentes colores, e incluso de tiempos sin hablar, descubrimos algo que poco a poco se llena de magia. Es otro “rinconcito” más pequeño que el anterior, pero para mucho más grande…
Hoy quiero hacer un pequeño pero merecido homenaje a esas conversaciones, a esos segundos, minutos y a veces horas, en las que entramos en nuestro “rinconcito” y parece que de verdad estoy allí. Parece que me siento en ese salón a descansar cuando llego del trabajo, o a cenar mientras vemos una peli. O a dormir para no hacer ruido mientras estudias en el cuartito…
Es mucho más que un sitio para charlar. No sé si a ti te pasará pero es algo especial. Es como una cajita de secretos, sueños, ilusiones, sentimientos…
Por un segundo el mapa se achica verdad?? Y estoy ahí de verdad.
Y como olvidar la otra parte de ese “rinconcito”. Quien me iba a decir a mí que después de 5 o 6 meses y con la persona que menos me esperaba, pero la más indicada, iba a compartir ese rinconcito!!
La verdad que me alegro que sea así. He podido conocerte mejor. Tus inquietudes, tus preocupaciones…Pero lo más importante es que he conocido a una gran persona. Rebosante de alegría y cariño. Por eso quería que lo supieras. Quería que supieras que no cambies nunca, que con tu forma de ser llegas al corazón de las personas, como has llegado al mío. No hace falta que lo diga y además es un tópico, pero sabes dónde me puedes encontrar. Estaré en nuestro “rinconcito”, esperando por si me necesitas. Ojalá cumplas tu sueño, ya sabes que es tan fácil como imaginarlo fuerte y a veces se cumple.
Nos vemos donde siempre nos vemos….

martes, 17 de mayo de 2011

Imagina...

Imagina que todo fuera diferente. Que el mundo se hace pequeño y solo tuvieramos que dar un salto para llegar donde queramos. Sería perfecto. Ya la distancia no sería un problema. Pero...¿Y si también fuera así para llegar al corazón de esa persona? Seguro que te ha pasado. No sabes como llegar ahí. No encuentras el botoncito que a veces hay que apretar para que se de cuenta por lo menos de que estás ahí. O no sabe uno que botón pulsar, o quizás ya has apretado demasiados botones y has roto el sistema...
No...todo es mucho más fácil, seguro. No creo que haya que pensar una estrategia para tocar el corazón de alguien, o para que se fije en ti. Dicen que si lo piensas mucho cuando estás con esa persona, incluso te mira, a veces da resultado. Y si no da resultado, por lo menos has estado pensando en ella cinco minutos mas de tu vida. Que sumado a los cientos de minutos que piensas en ella a lo largo del día no supone una gran pérdida ¿No crees?.......
Pero sigo sin saber que hacer para que se de cuenta de algo, de lo que sea. Es verdad que nos vemos poco, o incluso no nos vemos durante meses. Quizás sea eso...que no nos vemos...pero entonces ¿por qué yo si pienso en ella? ¿Estaré enfermo? Puede que si...me duele el estómago cuando voy a verla, como menos, duermo peor...Iré al médico...
Doctor...¿Que tengo? Tiene usted que decirle cuanto antes a esa persona lo que siente, si no quiere acabar mal!!!! Me dijo el doctor muy enfadado. Seguro que a el no le ha pasado nunca...
Yo no soy de hacerle mucho caso a los médicos, pero esta vez por mi salud y la salud mental de los que me rodean le haré caso!! Voy a decírselo todo!!
Oye...mira es que...desde hace un tiempo...
Estoy ensayando y ya estoy nervioso. He quedado con ella esta tarde....
Uff, tiene que estar al llegar y aún no se que decirle...
Ya está ahí...y encima hoy tiene uno de esos días en los que me parece que no puede haber nada mas bonito que ella...Uy mira, eso mismo le puedo decir...no, eso no que es muy cursi...
Bueno llegó la hora...llevo dos cafés y he sudado quince...
Oye...mira es que...desde hace tiempo...
Yo te quiero mucho pero...como amigo...
Bueno tampoco ha sido para tanto, si lo llego a saber no le hago caso al doctor, de todas formas ahora me tienen que operar para coserme el corazón...
Pero bueno ya como, duermo y no me duele el estómago cuando la veo. Ahora incluso no me gusta verla. Cada día me cae peor. Ojalá no la viera en un tiempo...
Pero hoy la he visto...y además no iba sola...Pobre chico, no sabe lo difícil que es conquistarla, y además el lleva pendiente y a ella nunca le ha gustado...Aunque tampoco le gustaba ir de la mano con nadie por la calle y con el va abrazada...
Bueno será otro amigo...Bueno...por lo menos siempre seremos amigos...¿o no?
Doctor...¿Que tengo?......

Empieza el viaje de verdad....

Nos levantamos todos tempranos y tomamos el desayuno típico de allí al que tanto me cuesta acostumbrarme. Huevos a la mexicana, tortitas, mucho café, fruta de todo tipo, de la que tengo que decir que nunca había probado fruta con ese sabor, jugos de todo tipo... por ahora tomaré fruta y leche. Tendré que acostumbrar el estómago poco a poco...
El día anterior ya habíamos preparado todo el equipaje, dos maletas grandes y pesadas por personas. Tuvimos que correr para no perder el autocar ( o el camión, como allí se dice). Se me hace el viaje cortísimo a pesar de ser siete horas. No quiero perderme detalle del paisaje y me doy cuenta de como va cambiando a medida que nos acercamos a la sierra. La última hora empiezan las curvas y siento com me voy mareando, pero las ganas por llegar y la ilusión superan al mareo y se me va pasando. Llegamos a nuestro primer destino: Cuicatlan. Al bajar del autobus siento como una ola de calor me golpea en la cara. Sacamos el equipaje mientras intentamos alquilar una camioneta que nos suba a la sierra.
Creo que nunca había estado en un sitio así. Me daba la sensación de estar en mitad del desierto, mas tarde me contarán que es uno de los pueblos más cálidos de la zona...ya lo había notado.
Conseguimos alquilar una camioneta a un chico joven. Cargamos el equipaje y a las cinco de la tarde partimos para la sierra. Son cuatro horas de camino....normalmente...
A medida que pasa el tiempo el camino va empeorando...barro, lluvia, barrancos y derrapes de la camioneta hace que mis ganas por llegar aumenten rapidamente...pero no querían que pasaramos sin pena ni gloria...
La camioneta se queda atrapada en el fango y hay que bajarse a empujar nuestra camioneta y la de otro muchacho que también se queda atrapada. Al final las cuatro horas se convierten en nueve horas de un camino interminable, fatigoso, pero a la vez maravilloso, porque empiezo a conocer gente del pueblo y a conversar con ellos. Ya empiezan a contarme su vida diaria...aún hoy no deja de sorprenderme que lo que yo acababa de vivir y que no quería volver a pasarlo, fuera el día a día de la mayoría de las personas que allí estaban...y me quejo yo por madrugar...
Por fin llegamos al pueblo. Llego desorientado, hasta unos días después que conozco el pueblo bien, no se por que camino llegué. Llegamos a la casa, bajamos el equipaje y nos recibe el comité de la iglesia. Cuando nos quedamos solos preparamos las camas. Mi cama primera son dos tablas apoyadas en dos bancos. Estoy muy cansado, después de sacudir el polvo un poco y sacar el saco de dormir me acuesto sin casi darme cuenta de las tablas, ni de los bichitos que esa noche durmieron conmigo para darme la bienvenida. Tenía ganas de que amaneciera para ver el pueblo a la luz del día y conocer a toda la gente y los niños.
Por ahora no llevo ni 24 horas de viaje y no puedo más...mas tarde me olvidaré hasta del cansancio, simplemente para saborear cada momento que allí paso...me duermo soñando como será mañana...ya no tendría que esperar mucho más...el mañana ya era hoy...

jueves, 5 de mayo de 2011

Grita


Hoy no voy a escribir del típico amor que te deja huella, que recuerdas toda la vida y que siempre será ese amor que te ha dejado huella. Ni de ese desamor que también te deja esa huella pero de diferente manera, que recuerdas de diferente manera, pero que también será ese amor que recordarás.
Hoy quiero escribir por ti que no puedes escribir, que tu letra nunca será leída, ni tu voz escuchada por más que grites. Quiero hacerte protagonista de algo, a ti que siempre estás en el último lugar. No me importa por qué estás ahí. Solo sé que te mereces una oportunidad.
No quiero hacer juicios morales de nadie, ni culpar a nadie por ello. Pero quiero que cada persona que lea esto, sea consciente de la realidad, de su realidad, que es nuestra realidad. Y la realidad es que hay gente que necesita de gente que hable por ellos. Quiero ser por una vez la voz de los últimos.
Por qué es tan fácil escribir cosas que ni si quiera nos han pasado…o que quizás ni pasen…
Lo que si pasa es que hay gente que vive o malvive en la calle, presos de una historia que a veces no pueden controlar, o que les toca en el injusto sorteo de la vida… O pobres que aguantan la presión y opresión de los “grandes”, por llamarlos de alguna manera. Esas personas que son capaces de salir en televisión y revistas luciendo una sonrisa a pesar de saber que mueven desde su despacho las manos que maltratan pueblos y familias para engordar su cuenta.
Y qué decir de los últimos, de el “tercer mundo”, los primero para Dios. Qué decir de ellos.
No voy a decir nada…
Ya lo dice nuestra sociedad. Que nos inculca el odio por aquel que viene huyendo de una realidad en su tierra que está acabando con el y su pueblo… que se deja la vida en muchas ocasiones en el camino. Párate a mirarle a los ojos y verás solo dolor, miedo, soledad… pero le llamamos ilegal. Ilegal es dejarlo morir en las afueras de nuestras ciudades o en las orillas de nuestras maravillosas playas… Solo por un papel, solo por eso… Ilegal…
No quiero hacer juicios morales a nadie, ni culpo a nadie. Me culpo a mi, que la sociedad me hace frío al dolor del otro. Que no hago nada cuando me cruzo con los necesitados, que cierro la ventanilla del coche al pobre del semaforo...
Hoy solo quería ser la voz del que no puede hablar, del que no le dejan. Hoy grito por ti, hermano, te tiendo una mano, y desde aquí, gritar por todos. Vuestro grito se escucha, pero nadie lo oye.
Hoy escribo por ti, gritamos por ti, hermano…