miércoles, 11 de julio de 2012

Sin comerlo ni beberlo...

Hay cosas que no sabemos por que pasan. Las guerras, la enfermedad, el hambre, la violencia, la destrucción en general...
Pero yo hoy quiero apartar de mi ese pesimismo que tanto abunda hoy día. No me quiero preguntar más por que pasan esas cosas. Me pregunto por que de repente aparece alguien en tu vida que ni si quiera sabías que existía y se convierte en lo único que existe. 
Es como cuando entra viento por la ventana de tu casa y cierra las puertas de golpe. Pues es igual. Son personas que entran en tu corazón y cierran muchas puertas de golpe que tu no creías capaz de cerrarlas. Y de repente...portazo tras portazo, cerrando puertas y heridas mejor que cualquier cirujano. 
Y yo me pregunto hoy...¿Por qué pasa eso? Es para mejor o peor? Empieza mi pesimismo....
Puede que sea para peor? Para complicarnos la vida? Para tener que pensar en algo más en nuestra ajetreada vida? Pues si es así... no me importa, vale la pena. Mejor pensar en que estará haciendo esa persona, donde estará, si piensa en mi o no... Mejor pensar en todo eso, que no pensar en cosas imposibles con otras personas. 
Por eso hoy quiero dar las gracias por esas brisas que vienen a nuestra vida y que de repente van cerrando puertas imposibles de cerrar. Puertas que abiertas hacen daño, y que si entras en ellas no conducen a ningún lado. 
Por eso quiero que mi vida sea así, que todo lo que suceda sea así, todo lo que me pase venga así...
SIN COMERLO NI BEBERLO...