La primera vez que lo hice no entendía. Caminaba y caminaba y solo podía pensar en llegar, en el dolor de pies y de espalda, y en pasarlo bien. El problema empezó cuando volví a casa. Algo echaba de menos y no sabía que era. Aprendí muchas cosas y no sabía que era.
Pero algo dentro de mí me decía que tenía que volver. Y hoy día ya he vivido la experiencia varias veces y estoy a la espera de volver a repetirla en breve.
La intención de lo que hoy escribo es hacer un pequeño homenaje a ese camino que tantos momentos inolvidables de silencio, de diversión, de reflexión, etc., me ha dado. El Camino de Santiago.
Lo primero que descubrí y que todo el mundo descubre creo yo, es que andar cansa…pero que hace más el que quiere que el que puede. Ese cansancio cada persona lo vive de una manera. Lo puedes vivir en el silencio, conociéndote a ti mismo. Pensando en tu vida, en esos momentos de “cansancio” que a veces pensamos que no somos capaces de superarlos.
Te ayuda a poner tu vida en orden. Tienes todo el tiempo del mundo para pensar. Te ayuda el contacto con la naturaleza y todo ello te sirve para ordenar tu vida. El sonido de los pájaros, la lluvia mientras te empapa y a la vez te refresca, la tranquilidad de las vacas viendo pasar el tiempo, el sonido de tus pasos al pisar diferentes caminos, tierra, carretera, piedra, arena…que recuerda a todos los caminos que tenemos que pisar a lo largo de nuestro caminar en la vida, unos más duros y largos que otros. La niebla mañanera que le da ese toque mágico al despertar de cada día. Todo ello se hace canción para acompañarte a lo largo de todo el camino.
Cada persona es una historia. Aprendes a apreciar a cada persona por lo que es en realidad, por su interior. Te cruzas con gente que quizá no vuelvas a ver nunca. Pero hay algo que hace que esa persona sea importante en tu vida. Es un momento más que queda grabado en tu camino. Y una vez terminado, tu alegría es su misma alegría por haber llegado a la meta de cada uno. Cada persona tiene su meta. Unos andan por andar sin saber por qué, otros intentan aclarar cosas, otros por alguna promesa…pero todos saben que tienen que llegar a la meta, lo importante es saber llegar.
Pronto volveré a hacer el camino, lo necesito. Necesito silencio, pararme en mi vida y pensar. Necesito el contacto con la naturaleza, escuchar solo el sonido del viento y de la lluvia.
No sé quien me acompañará en ese camino, pero será quien me tenga que acompañar y seguro que volveré renovado como cada año.
Solo espero tener un buen camino.
El camino de verdad empieza cuando vuelves.

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